MADRID ES CASTILLA
DOMINGO 2 DE MAYO:
-RONDACAÑAS EN MALASAÑA CON MOTIVO DE LAS FIESTAS DEL DOS DE MAYO – PLAZA DE JUAN PUJOL 13:00 http://somosmalasaña.com http://patiomaravillas.net
con la actuación de la asociación MAGERIT DULZAINA VIVA
SÁBADO 8 DE MAYO:
-ACTO DE CAMPAÑA EN EL CSO EL DRAGÓN 19:00
-PRESENTACIÓN DE MADRID ES CASTILLA
-DEMOSTRACIÓN Y EXPLICACIÓN DE INSTRUMENTOS TRADICIONALES CASTELLANOS
-HIJOS DEL PISTO (TEATRO)
-CONCIERTO 22:00
-PARLA-RAP
-DJ ALGARADA
SÁBADO 15 DE MAYO:
-VISITA A LOS BÚNKERES DE LOS MOLINOS – CONCIERTO EN LA FÁBRIKA DE VILLALBA
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“…Las imágenes más bellas, en un espejo cóncavo, son absurdas…”
“Luces de bohemia”. Valle Inclán.
El Madrid actual es la consecuencia del desarrollo siniestro del capitalismo. El Madrid que nuestros/as abuelos/as conocieron se ha convertido en un espejo donde el pueblo aparece deformado, convertido en un esperpento en manos de la oligarquía financiera.
Tras casi treinta años de decadencia, el franquismo inicia, a partir de los años ‘60, una estrategia de industrialización acelerada a través de la importación a gran escala de capital extranjero. Por un lado, favorece el turismo y la emigración de l@s trabajadores/as (agrarios en su mayoría) a países de la CEE, una emigración que inyectará nuevas divisas al Estado; por otro lado, intenta mantener el proyecto favoreciéndose de préstamos y ayudas internacionales. De este modo, el Régimen franquista abre los brazos al capitalismo internacional que, después de haberle mantenido en el poder, lo ve ahora con desconfianza. Con este giro, el franquismo firma la defunción del sector agrícola y cientos de miles de personas han de dejarlo todo para emigrar a las ciudades en busca de un futuro incierto. Baste decir que si en 1950 un 70% de la población trabaja en el sector agrícola, en 1970 este dato decae hasta casi el 50%, en lo que sería un descenso sin vuelta atrás.
Así, Madrid se convierte en una especie de centro de operaciones industrial. La población inmigrante trabajadora (proveniente básicamente del resto de Castilla, Andalucía y Extremadura) se hacina en los pueblos del extrarradio, donde malvive en condiciones de abandono y precariedad, con la droga en los barrios como única solución estatal para l@s hij@s de l@s trabajadores/as.
Una vez llevada a cabo la reforma pactada del franquismo, la clase obrera no verá mejoradas sus condiciones de vida, y serán ell@s, articulados como movimiento obrero, l@s que consigan a base de muchas luchas, las mínimas exigencias de las que aún hoy (aunque en peligro) disfrutamos, como una educación y una sanidad públicas.
Este proyecto tiene su momento culminante en 1983, cuando, sin referéndum alguno, Madrid es desgajada de Castilla no para dar respuesta a las necesidades de los/as madrileños/as, sino por una imposición de la Cámara de Comercio atendiendo a intereses político-empresariales. De este modo, el nuevo Régimen financiero-borbónico, proyecto del Bloque dominante español, mata dos pájaros de un tiro: una vez más, descompone a Castilla convirtiéndola en un sujeto desestructurado, sin peso político, y transforma a Madrid en una célula independiente, que ellos, a través de sus títeres en el poder, puedan manejar a su antojo sin demasiada resistencia. El estado de las autonomías pasa a ser el nuevo marco político, institucional y territorial del Régimen Monárquico post-franquista sobre el que desarrollar la acumulación de capital. Y era absolutamente necesario establecer un centro neurálgico estable, la denominada Comunidad de Madrid, bastión del nuevo españolismo, territorio que debía mantenerse ajeno a cualquier reivindicación nacional-popular que pudiera llegar a cuestionar el nuevo esquema administrativo, como las existentes en otros pueblos bajo jurisdicción del estado español.
Desde entonces, Madrid se fue convirtiendo en el centro de emigración de l@s castellanos/as. El enorme desequilibrio social y territorial provocado desde entonces es evidente.
Por un lado, el conjunto de territorios castellanos, olvidados por las instituciones, en los que la despoblación avanza amenazando de muerte al mundo rural, en los que la desindustrialización acompaña al proceso de destrucción del sector agrario y ganadero, empujando a la juventud a la emigración.
Por otro lado, el Madrid actual, que figura ya como la tercera metrópolis europea. Se nos pone como ejemplo de modernidad y de desarrollo, se nos pinta como una máquina de crear empleo. Sin embargo, lo que se olvidan de decir es que estamos a la cabeza del trabajo precario, que estamos en la cola de Europa en cuanto a gasto público, que cada día la brecha social crece sin parar, que en algunos municipios el paro roza el 50% de la población activa, que el aire contaminado que respiramos es una amenaza constante para nuestra salud…
Madrid se ha convertido en un “escaparate para los grandes negocios” sostenidos por los poderes públicos, un “salvaje oeste” donde los centros financieros manipulan a su antojo apoyados en la corrupción política. Debajo de ese Madrid hay otro, el de l@s jóvenes que no pueden aspirar a una vivienda digna, el de las personas inmigrantes que se ven en la calle porque “ya no son necesarias”, el de los barrios obreros machacados por la droga y la marginación, el de una sanidad pública en peligro de muerte, el de una educación pública decadente que olvida a los hijos y a las hijas de l@s trabajadores/as…
El proyecto que el bloque dominante español tiene diseñado para nuestra tierra y nuestra gente se basa en una fórmula básica: la “madrileñización de Castilla”, esto es, la extensión del modelo de corrupción y economía del ladrillo, miseria, emigración, destrozo del medio ambiente… para los pueblos y comarcas limítrofes con la capital.
Y ha llegado la hora de levantar un modelo opuesto, popular, basado en la justicia social y en la soberanía para el Pueblo castellano, del que Madrid también forma parte.
Por eso, cuando exclamamos que Madrid es Castilla, lo hacemos no sólo desde un sentido de pertenencia histórica, sino con ansias de futuro, un futuro en el que Madrid vuelva a ser de quien la habita, un Madrid donde el desarrollo deje de ser destrucción para apegarse a la tierra, un Madrid donde la gente recupere las ansias de libertad que siempre nos definieron, un lugar donde la calidad de vida no tenga que ver con el aumento de carreteras y sí con nuestra dignidad como trabajadores/as…
Exclamamos que Madrid es Castilla porque es necesario levantar un proyecto social, económico y político alternativo al del actual Régimen Monárquico post-franquista y al neoliberalismo al que este se encuentra cada vez más asociado. Y a esa tarea están llamadas todas las personas que viven y trabajan en el conjunto de los territorios castellanos.
Sabemos que la guerra no está perdida y nosotros/as estamos dispuestos a luchar para dejar de ser esperpento, para que nos podamos mirar en el espejo sin vernos deformados/as.
Por todas estas razones, hoy más que nunca, y pese a los intereses del capital, ¡¡MADRID ES CASTILLA!!
ESTO NO ES UNA PELÍCULA: ¡ MADRID ES CASTILLA!
Quizás no te hayas preguntado nunca porque Madrid no es Castilla. ¿Qué cosas, verdad? Hace ya algún tiempo, una buena parte de la izquierda dejó de hacerse preguntas importantes en momentos importantes. Y de aquellas pajas, estos lodos.
Y así fue como allá por 1978 se firmó una Constitución que, además de blindar jurídicamente la corona de los Borbones y la economía capitalista, organizaba el territorio bajo jurisdicción española en Comunidades Autónomas, tratando de poner coto indisimuladamente a las aspiraciones nacionales de varios pueblos y apostando estratégicamente por la partición como modo de combatir la posible reproducción de las mismas.
Así se desbrozaba el camino para la creación de comunidades artificiales por vía estatutaria, naciendo en 1983, por arte de birlibirloque, la Comunidad Autónoma de Madrid.
Y nos preguntamos….¿ qué beneficio ha traído para l@s trabajadorxs madrileñxs?
La ciudad expulsa a sus gentes, siendo más caro el metro cuadrado que en Londres o Nueva York.
El proyecto de la M-30 supuso un gasto doblemente superior a la ampliación del canal de Panamá, convirtiéndose Madrid en la ciudad más endeudada de Europa.
La privatización está a la orden del día en Sanidad y Educación, donde aumenta la cesión privada para la gestión de hospitales y ambulatorios de mala calidad, se reducen y privatizan las guarderías y aumenta sin parangón las ayudas a la educación concertada, especialmente a aquella vinculada a órdenes religiosas como el Opus Dei.
El modelo madrileño, furibundamente neoliberal, resulta una auténtica “aspiradora de recursos” que devora todo lo que le rodea.
La concepción del suelo como mero negocio a recalificar genera la destrucción sistemática de nuestro territorio, exportando peligrosamente el modelo al resto de Castilla, produciendo casos como el que se produjo en Navas del Marqués….donde se pretendían construir miles de chalets residenciales con varios campos de golf (¡)
La creación artificial de Madrid y su utilización como símbolo de orgullo españolista adquiere tonos insultantes cuando gracias al PSOE y a su Delegada del Gobierno, Soledad Mestre, convierte nuestra ciudad en manifestódromo nazi, dando protección policial en los barrios obreros a aquellos que acuden, con banderas con cruces gamadas, célticas y por supuesto la bandera rojigualda, a provocar a familiares y amigxs de víctimas del fascismo como Carlos J. Palomino.
¿ Por qué es tan importante reivindicar que Madrid es Castilla?
Porque nuestro proyecto para Castilla crece en dirección diametralmente opuesta al suyo.
Frente a la masificación, la precariedad y el asfalto queremos la comarca como eje de la vida social, política y económica, el poder popular ejercido desde abajo y nuestro derecho a la vida en armonía con el territorio.
Nosotras y nosotros, comuneras y comuneros, queremos la unificación nacional de Castilla para acabar con el edificio institucional heredado de la Constitución española, teniendo como tenemos cada día cada vez más hechos constatables de su corrupción masiva.
Acabar con la destrucción suicida de los campos de Castilla y el despoblamiento de sus ciudades y pueblos, fruto de la concentración industrial en ciudades-negocio símbolo del capitalismo, como el Madrid actual.
Queremos conquistar el derecho a vivir con dignidad en nuestra tierra y que cuando sea heredada por las siguientes generaciones sea algo más que un enorme bloque de cemento deshumanizado, consumido por autopistas y líneas de alta velocidad, con sus pueblos convertidos en urbanizaciones de lujo al alcance de muy pocxs.
Queremos conquistar el derecho a pertenecernos y arrebatar nuestras vidas y las de todas y todos lxs trabajadorxs castellanxs a sus ilegítimos propietarios, tales como bancos, multinacionales, testas coronadas e instituciones corrompidas.
Y por eso gritamos con fuerza: ¡¡MADRID ES CASTILLA!!!
VIVA CASTILLA LIBRE Y COMUNERA!!!
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ESTO NO ES NINGUNA PELÍCULA, ¡MADRID ES CASTILLA!
“A veces para avanzar es preciso retroceder”, esta frase famosa de un conocido revolucionario ruso, nos viene a pelo, para hacer una caracterización de una problemática que aparentemente a nadie afecta, y también para proponer alternativas para su resolución.
No nos vamos a detener en argumentos históricos, que están al alcance de todo el mundo, para afirmar que Madrid pertenece a la realidad castellana, desde el proceso de conquista de la Edad Media; nos gustaría hablar más de las problemáticas que generan un fenómeno económico, sobre la sociedad y las personas que la forman.
Por qué el asfalto nos impidió ver la huerta
El desarrollo del capitalismo ha venido aparejado con el crecimiento urbanístico de ciertos puntos clave, donde se localizaron históricamente los centros de producción industriales, y donde se han venido localizando las ciudades financieras y de servicios. La aparición de las ciudades, se produjo a raíz de un proceso de intensificación de la producción agraria, por la propia evolución de los estados burgueses, y también por una forzada proletarización de los campesinos con tierra (por inviabilidad del precio de los productos agrarios para obtener una renta de subsistencia, o por ser despojados de la propiedad de la tierra y ser obligados a probar suerte en la ciudad vendiendo lo único que les queda, que es su fuerza de trabajo; como ilustra “Las Uvas de la Ira” de John Ford).
El capitalismo ha seguido una evolución propia, completamente paralela y cada vez más contraria a las necesidades de las personas. El capitalismo ha dejado hace tiempo de ser funcional a la gran mayoría de personas, y se ha convertido en un gran monstruo que amenaza con devorarlo todo. El desarrollo económico (definido interesadamente como crecimiento económico, como objetivo presuntamente deseable por todxs) se utiliza ideológicamente para justificar la destrucción ecológica, de los medios de vida tradicionales (infinitamente más respetuosos y compatibles con el medio natural) y de las relaciones interpersonales; en beneficio de la codicia de los gestores de los grandes complejos empresariales.
La jungla de asfalto nos genera inseguridades, miedo, sentimiento de insignificancia, desarraigo, stress, ansiedad, depresión; nos aisla como personas, nos inhibe nuestra capacidad colectiva, y nos impide ver de dónde venimos, y qué cosas nos hacen realmente humanos.
El mundo real, lo sustituimos por una escapada virtual, como decía un activista del ecologismo en Madrid:
- El color gris de Madrid lo suplimos observando pantallas de plasma con colores de alta definición
- Los edificios construidos en manzanas rodeadas de calles impiden que lxs niñxs y mayores se encuentren en el territorio, y lo suplimos comunicándonos a través de internet
- La petanca, el chito, el rescate, el escondite ya no son viables en nuestras ciudades de progreso, así pues, nos quedamos en casa jugando al ordenador en red, o a la Playstation
- Las salidas al campo a caminar, las partidas de cartas, dominó, en el bar de la esquina, se convierten en la tarde de centro comercial, donde un japonés, un americano y un castellano se dan cuenta de su identidad común basada en sus idénticos patrones de consumo
- Las fiestas populares del 2 de Mayo, San Isidro, la Paloma, San Cayetano… vienen diseñadas desde el poder, y se aíslan del control y participación popular. Se manipula su significado real como es el caso del 2 de mayo, fecha elegida para la exaltación patriótica española, porque realmente, ¿el pueblo se rebeló para defender a España o para acabar con la opresión y los abusos del ejército francés? Nunca se le ha preguntado al pueblo sobre estas cuestiones, y menos en aquella época. Hablar del supuesto patriotismo español en aquellos años es un invento más de la historiografía oficial
- Los bailes e instrumentos tradicionales se han arrinconado y corren peligro de olvido, especialmente en las generaciones más jóvenes, que desconocen la herencia cultural de sus antepasados
Si preguntas a cualquiera, mucha gente puede decir que no se siente a gusto en este Madrid monstruoso que ha devorado a Hortaleza, Vicálvaro, Villaverde, Vallecas, Carabanchel, Getafe, Alcorcón, Pozuelo, Coslada, Sanse… en el sentido de que ha hecho dependiente de la gran ciudad a los barrios y pueblos de alrededor; y que no se sacia nunca, ya que una vez que terminó de madrileñizar la provincia castellana, prosigue con el resto de provincias castellanas: el corredor del Henares y Guadalajara, la comarca de la Sagra y la ciudad de Toledo, la comarca y villa de Segovia… Sin embargo, el efecto de los instrumentos idiotizadores de esta sociedad espectacular ha sido realmente efectivo; aunque nadie se sienta realmente satisfecho con esta forma curiosamente denominada como progreso, prácticamente nadie se siente con capacidad de incidir sobre la problemática; colectivamente paralizados no nos sentimos capaces de tomar las riendas de nuestras vidas.
La recuperación de la identidad colectiva es una tarea anticapitalista
Es una forma muy efectiva de destruir la identidad colectiva. A base de ladrillo y cemento, perdemos de nuestro imaginario colectivo las imágenes de los páramos, las campiñas y vegas que antes se situaban a las afueras de nuestros pueblos, y ahora se han transformado en jungla de asfalto. Es bastante normal, que cuando a alguien le pregunten por su identidad, responda, según la respuesta que recibe mil veces traladrada en su cerebro desde la televisión: <<soy español, porque cuando gana la selección me pongo muy contento; (…) me siento parte de ellos, como si les conociera de toda la vida…>>; o también, <<soy ciudadano del mundo, las patrias son inventos, yo soy una persona sin identidad cultural, porque me gusta el cus- cus, la percusión brasileña, la música étnica africana, tengo mi casa decorada multiculturalmente, según voy adquiriendo objetos a lo largo de mis viajes- consumo>>. Ojo, no se quiere decir, que no sea bueno, conocer otras culturas; el peligro es que conforme avanza el capitalismo, las diferencias culturales se vayan esfumando, pervirtiéndose, poniéndose en venta en el mercado global en base a tendencias de moda globales, en base a lo cual, unas perviven desnaturalizadas y otras desaparecen, como si nunca hubieran existido.
Ahora, nos avisan del peligro de la crisis económica. Es realmente terrible que se interrumpa el crecimiento de los bienes producidos, porque se interrumpe el ciclo de creación de beneficio para los capitalistas. Sin embargo es una oportunidad para que los trabajadores reflexionemos sobre el modelo de sociedad que queremos. Si queremos una sociedad subordinada a los intereses de la economía, o queremos una sociedad en la que la economía sea una herramienta al servicio de las necesidades sociales, donde podamos plantearnos “retroceder” para avanzar, creciendo como personas, decreciendo nuestras jornadas de trabajo e impidiendo la destrucción del territorio. Para luchar por la igualdad, la justicia social y la libertad.
¡Madrid fue, es y será Castilla, y Castilla volverá a ser comunera!
[Campaña 2008 Yesca] Madrid es Castilla pese a los intereses del Capital y del Españolismo
09/05/08
Este ya pasado 2 de mayo se ha llevado a cabo, un año mas y ya hacen 25 desde 1983, la celebración de eso que las elites burguesas y liberales (con la complicidad, una vez mas, de los partidos pseudoproletarios) llaman el “día de la comunidad de Madrid”.
Celebrando el alzamiento del pueblo madrileño el 2 de mayo de 1808 contra las tropas imperiales de Napoleón Bonaparte, de la que además este año se cumple el 200 aniversario.
Una fecha que las elites han tenido que usar para utilizarlo como un “hecho diferencial madrileño”, como si la rebelión no fuera generalizada ya no solo en todo el estado español y portugués, si no en todo el continente europeo en aquellos años en que los diferentes pueblos europeos luchaban con la misma firmeza y voluntad contra el bonapartismo que lo hacia también el pueblo madrileño.
Y han tenido que usar estas argumentaciones para tratar de crear una inexistente identidad madrileñista totalmente separada y autónoma del resto de su marco natural que es y ha sido siempre Castilla. Unas elites que ya no solo cuestionan la castellanidad de Madrid, si no que para ello no tienen ningún problema en ocultar, engañar y tergiversar la historia (como solamente los fascistas saben hacerlo) para tratar evitar a toda costa que el pueblo madrileño, a través de la historia, la simbología, la cultura, el folclore…conozca su verdadera identidad castellana y cuestione, no ya solo la preeminencia absoluta de aquellos que la oprimen ( la cámara de comercio neoliberal, los políticos burgueses…..) sino esa ansiada unidad de mercado que tratan de imponer al conjunto de pueblos que componen el estado español a través de disgregar y separar a las diferentes culturas existentes.
Concretamente, en el caso de Madrid esa labor por disgregar, confundir y mentir a todxs lxs madrileñxs ha sido bastante clara en una serie de aspectos que, a pesar de que los políticos y su escuela de historiadores oficialistas hayan intentando ocultar y manipular, no han podido ocultar a todo el mundo, por la preeminencia en la historia y en la memoria de un serie de aspectos que configuran la mas que evidente y obvia castellanidad de la actual provincia de Madrid.
Concretamente eso se puede ver en los aspectos; histórico-económicos, simbólicos y culturales, donde las evidencias de la identidad castellana de Madrid no se pueden ocultar.
A nivel histórico-económico :
Las evidencias aquí de la castellanidad de Madrid son bastantes y en todos los aspectos.
El 25 de febrero de 1983 se constituye formalmente la Comunidad Autónoma de Madrid, formada por los territorios de la antigua provincia de Madrid desde el siglo XIX. Políticamente se crea un ente totalmente autónomo a las “dos castillas” (al igual que en los casos de Rioja y Cantabria), y a través del decreto ley del 23 de diciembre de 1983 se completa esta autonomía con la promulgación oficial del escudo, bandera e himno de la Comunidad de Madrid, de lo cual hablare mas tarde.
Ello, sin lugar a dudas, supone todo un despropósito y una patada a todo libro o manual de historia de Castilla que se precie, ya que asienta la inauguración por primera vez en la historia de una entidad madrileña totalmente autónoma, separada y al margen del resto de comarcas castellanas.
Madrid, jamás ha sido un ente autónomo y separado, sino que desde el año 1085 (siglo XI) en que el rey Alfonso VI de Castilla toma Madrid y su alfoz a las tropas musulmanas queda totalmente integrado en torno a los territorios de la Corona de Castilla y las comarcas castellanas, quedando formada como villa formalmente en el año 1123 (s.XII).
Allí queda Madrid totalmente integrado en el proyecto político castellano durante todo el periodo medieval, llegando a obtener voz propia en las cortes castellanas.
Un ejemplo de ese compromiso político que tendrán lxs madrileñxs y su identificación con Castilla será sin lugar a dudas la Guerra de las Comunidades de Castilla.
Así pues, con la llegada a Castilla del rey Carlos de Gante, hijo de Juana de Castilla, se produce un gran malestar en las ciudades castellanas, siendo Madrid una de ellas aunque por aquel entonces no la mas destacada de todas ellas.
Lxs castellanxs, cansados de ver como se despreciaba su identidad a favor de los flamencos a los cuales se les concedían todos los privilegios, viendo como se ignoraba directamente el castellano como lengua y viendo como los recursos económicos de Castilla iban a ser usados en beneficio de los proyectos imperialistas de Carlos en el sacro imperio, muestran abiertamente su malestar al emperador en diversas ocasiones.
Una de estas serán las cortes de Santiago de Compostela del 1 de abril de 1520 donde un gran número de procuradores de ciudades castellanas se niegan a concederle el servicio al emperador Carlos. Entre ellas, el procurador de Madrid o de Toledo muestra abiertamente su rechazo a los planes imperialistas y salen en defensa del pueblo castellano. Así, Madrid como ciudad castellana defiende a los territorios de Castilla y muestra su enérgico rechazo a los proyectos imperiales.
Sin embargo, lxs castellanxs viendo que todo esto resulta inútil, deciden entrar en comunidad y forman juntas locales posteriormente coordinadas en la Santa Junta de Castilla, formada por ciudades castellanas y contra el imperialismo y de las cuales la junta de Madrid será una de ellas, liderada por el líder comunero castellano y madrileño Juan de Zapata.
Juan de Zapata, natural de Madrid luchara junto con los líderes comuneros al mando de un ejército castellano de madrileños por toda Castilla, mientras Madrid se convertían en la principal fortaleza y bastión comunero castellano de la meseta central junto con Toledo más al sur.
Zapata estará presente en la Junta de Tordesillas (Valladolid), luchara con los lideres comuneros con el batallón madrileño en Segovia y posteriormente participara activamente en la toma de Torrelobaton y en la batalla de Villalar el 23 de abril de 1521, siendo posteriormente acusado y condenado por el emperador.
Como vemos, madrileños fueron quienes lucharon en la guerra y madrileños murieron en Villalar, a pesar de que nuestras elites digan que Madrid nada tiene que ver ni celebrar ese día, y lo localizan solo como algo típico de Castilla León. Este debería ser también el día de todxs lxs madrileñxs.
Madrid luchará en todo momento al lado de sus hermanas castellanas, formara junta local, luchara contra los reales, levantara fortalezas y barricadas y mandara refuerzos a otras ciudades castellanas para sostener la rebelión comunera. Con la derrota comunera de Villalar, Madrid será asediada y tomada por los imperiales el 15 de mayo de 1521 tras casi un año entero de rebelión comunera.
Ello, que ha dejado su huella en la memoria y en algún símbolo visible hot en día (calle carretas, puerta del sol…) sin embargo en rara ocasión es descrito en los libros de historia de lxs estudiantes madrileños, ocultando no ya solo la fervorosa adhesión de Madrid a la rebelión comunera y asamblearia, si no la gran identificación de Madrid con el proyecto político castellano de forma incuestionable, como vemos, ya desde el siglo XVI.
Posteriormente el rey Felipe II trasladará la capital del estado a la villa de Madrid en 1561, lo cual a pesar de convertir a buena parte del casco viejo en la corte real, no le quita lo mas mínimo su identidad castellana y Madrid aunque ya con tratamiento especial como villa y corte, sin embargo sigue formando parte del proyecto político de Castilla del que forma parte integrante.
Con el paso del tiempo Madrid que aunque ve crecer su tamaño por las constantes remodelaciones, sin embargo sigue asociado a Castilla y ello quedara demostrado en el siglo XIX.
En 1808 y en el contexto de la invasión imperialista de todo el continente europeo por parte de Napoleón Bonaparte, el pueblo madrileño como tantos otros pueblos a lo largo y ancho de toda Europa se subleva contra el imperialismo francés. Este hecho, que las actuales elites burguesas tratan de vendernos como algo diferencial y típico del madrileño y lo convierten como el día autonómico de Madrid. De esta forma mientras que muchas regiones europeas si participaron en el alzamiento napoleónico (lo cual no convierte a los madrileños en algo característico) no todos participaron en las comunidades castellanas del siglo XVI y a pesar de ello, se nos impone este día y no el 23 de abril de 1521 como el día de Madrid.
En dicha guerra y concretamente en la provincia castellana de Madrid lucharon grandes guerrilleros progresistas como Juan Martín Diez El Empecinado, que será el primero en recuperar los ideales comuneros en toda Castilla y concretamente en Madrid donde tomara parte de agrupaciones clandestinas de inspiración comunera y desde donde extenderá la guerrilla castellana.
Posteriormente de la guerra y con el ascenso al trono del ultra absolutista rey Fernando VII, el malestar de los liberales (muchxs de ellxs integrantes de proyectos comuneros) dan un golpe de estado el 1 de enero de 1820 que instaura el Trienio Liberal, en un contexto donde se extiende el liberalismo progresista y se recuperan los ideales castellanos y sobretodo a los Comuneros.
En ese contexto se realiza la primera reforma territorial de 1822 la cual deja a Castilla de la siguiente manera;
Castilla La Vieja; Ávila, Burgos, Logroño, Palencia, Santander, Segovia, Soria, Valladolid.
Castilla La Nueva; Madrid, Toledo, Ciudad Real, Cuenca y Guadalajara.
Como vemos una vez, se coloca a Madrid como parte integrante de las comarcas castellanas y concretamente de esta región denominada Castilla La Nueva identificada con las tierras al sur del Eresma.
No obstante, por si eso fuera poco argumento, se vuelve a hacer, esta vez en la regencia de la reina Maria Cristina de Borbón en 1833 una nueva división territorial por provincias y regiones que es la que ha pervivido casi intacta hasta nuestros días y donde se deja a Castilla de la siguiente manera:
Castilla La Vieja; Ávila, Burgos, Logroño, Palencia, Santander, Segovia, Soria, Valladolid.
Castilla La Nueva; Madrid, Toledo, Ciudad Real, Cuenca y Guadalajara.
Es decir, exactamente igual y con Madrid como parte integrante de las llamadas dos castillas que ahora nuestros políticos, cínicamente, tratan de vendernos como foráneo o extraño a lxs madrileñxs como una línea de conexión autónoma entre “las dos castillas” cuando vemos que hasta 1983 ello no ha sido así y Madrid estaba perfectamente integrada e identificada con el marco comarcal castellano.
No obstante, y a pesar del empeño de nuestros políticos de ocultarnos la historia real y castellana de Madrid, esta sigue reservándonos nuevos hechos igual de curiosos, por si fuera poco.
Con el transcurso del siglo XIX y con lxs madrileñxs integrados popularmente en el marco castellano, Madrid como capital vive gran cantidad de sucesos políticos en el conflictivo reinado de Isabel II y culturales con el enriquecimiento del folclore popular madrileño.
Así llegamos al año de 1868, momento en que tras 30 años de reinado reaccionario de Isabel II (emulando a su padre) lxs castellanxs al igual que todxs los pueblos del estado estallan cansado y hartos de este reinado en la llamada Revolución Gloriosa de 1868.
Con ello, se abre un periodo progresista que desembocara en la I Republica y con ello los debates sobre la forma del estado.
En ese momento, los partidarios de un estado republicano y federal que recogiera y garantizase la identidad de las diversas naciones del estado se ponen en marcha para elaborar sus proyectos políticos, como la Constitución de Antequera, o el mas conocido Pacto Federal Castellano del 15 de junio de 1869, el cual tendería a ahondar en el ideal progresista contrario a las políticas reaccionarias, pero sobretodo tendería a asentar el reconocimiento político del marco territorial y nacional de Castilla como parte integrante del estado federal. Allí ya están presente las 17 provincias de Castilla, dividas en Castilla La Nueva y Castilla La Vieja, sin mas, y donde tras concluir con un “la sangre de Padilla, Bravo y Maldonado corre por nuestras venas y el ardimiento de que guardan memoria estos pueblos de las comunidades castellanas…” se puede observar una firma concretamente que nos interesante que es: “Representantes por Madrid: Mariano Villanueva, y Antonio Merino”
Como vemos una vez más, la identificación de Madrid con el proyecto político de Castilla es, históricamente, incuestionable de todo punto de vista.
Así pues, Madrid siguió integrada en la región de Castilla La Nueva durante todo el siglo XIX y XX donde los madrileños, a pesar del crecimiento cada vez mayor de la villa de Madrid siguieron integrados.
Como anécdota histórica de esta identificación en general de Madrid con el ideal castellano o tendríamos en la guerra civil.
Con el golpe de estado de los fascistas del 18 de julio de 1936, la villa castellana de Madrid que era capital y fiel a la II Republica organizado de forma espontánea el llamado “Batallón de los Comuneros de Castilla”, con sede en la calle Fomento, 11 en la ciudad de Madrid y que estuvo compuesta por antifascistas con orígenes en toda Castilla y madrileños también, y que posteriormente lucharía con gran arrojo al lado de milicias anarquistas en la defensa de Ciudad Universitaria, o la lucha de los federalistas castellanos por obtener en pleno auge del nacionalismo un estatuto político de autonomía para Castilla.
Como vemos, en todas partes y en todas épocas históricas, la identificación de Madrid con castilla y con los ideales castellanistas han sido incontables y nadie nunca dudo de la pertenencia histórica natural de Madrid en el entorno comarcal castellano.
Y así llegamos al año 1975 cuando, una vez muerto el dictador fascista Franco, se inicia todo un debate en profundidad (como en 1822 o 1833) sobre como organizar la división territorial del estado español ante la cercanía de la proclamación de una nueva constitución política.
Ello sitúa a Madrid no obstante en un contexto diferente a épocas anteriores ya que, si bien Madrid permanecía integrada en la región de Castilla La Nueva desde 1833 el crecimiento económico brutal de la ciudad experimentada en los años 60 y 70 cambiaran totalmente la perspectiva.
Así cuando surgen los debates de crearon del marco autonómico de Castilla le llega el turno a Madrid. Inicialmente la idea de integrar a Madrid en el marco natural al que pertenecía desde el siglo XIX, rebautizado ahora como Castilla-La Mancha era bastante obvio, pero los debates en los que participarían políticos del PCE y del PSOE decidieron que la capitalidad de Madrid y su potencial económico requerirían crear condiciones especiales a Madrid dentro de C-LM y se decidió su separación total de Castilla y su constitución como comunidad autónoma en el pleno de Manzanares el Real de junio de 1982, aun sin unos símbolos distintivos siquiera y con las prisas de crear la comunidad autónoma cuanto antes para así evitar debates mas profundos.
Como vemos, una comunidad impuesta desde arriba por los políticos, rompiendo en unos días con toda una tradición histórica y cultural de 9 siglos desde su creación como pueblo, y usando como argumentos evidentes e incontestables hechos (ser Madrid la capital del estado) que ni el mismo Felipe II se le paso por la mente para segregar a Madrid de su marco territorial castellano natural.
Y ello con el objetivo de crear una entidad autónoma, pequeña y perfecta para ser explotada de forma bestial por parte de quienes desde entonces ostentan todo el poder de esta artificial comunidad autónoma. Una comunidad potenciada por los empresarios y capitalistas, basta ver los esfuerzos y el empeño que en ello pusieron la cámara de comercio de Madrid que se evidencia no ya solo en todo un bombardeo de propaganda desde 1983 para vender las peculiaridades identitarias de los madrileños y que han convertido a la ciudad de Madrid en su feudo particular, lo cual se evidencia no ya solo en el hecho de ser gran parte de la ciudad una autentica maquina de hacer dinero y de lujo ( colon, barrio de Salamanca, zona de azca, zona norte en general…) gracias a la expansión económico brutal desde los años 80 si no también evidenciado en otro de los grandes bastiones del neoliberalismo madrileñista que ha encontrado en Madrid toda una mina de oro; el mercado inmobiliario ha convertido a las clases comerciales y financieras en toda una burguesía privilegiada que llena a la ciudad y en general a toda la comunidad de interminables casos de corrupción y delitos fiscales. Para eso querían una comunidad, su comunidad, donde poder hacer dinero a sus anchas sin la competencia de otras provincias.
A nivel simbólico :
Y para ello se vieron obligados, como digo, a crear una hasta ese momento inexistente identidad madrileñista como ente autónomo separado e independiente de Castilla nombrando a la comarca castellana lo menos posible y bombardeando a propaganda e historia reinventada a todxs lxs madrileñxs.
Simbólicamente, esta idea se nos ha vendido a la perfección a partir del famoso decreto ley del 23 de diciembre de 1983 donde se ponen las bases simbólicas de la nueva identidad madrileña.
Una bandera que, en palabras de sus creadores “es roja carmesí, indicando con ello que Madrid es un pueblo castellano y que castellana ha sido su historia formada en muchos casos por pueblos que pertenecieron a comunidades castellanas”
Un escudo donde el fondo rojo carmesí, según sus creadores sirve de base a “dos castillos de oro que recogen el más característico símbolo castellano, pretensión de Madrid de ser lazo entre las dos castillas”
Y un himno totalmente absurdo, inventado por Agustín García Calvo (supuesto apatrida que, sin embargo, no dudo en dotar de himno a algo totalmente inventado) del cual la amplísima mayoría de lxs madrileñxs desconocen totalmente su existencia y cargado de fuertes dogmas y prejuicios segregacionistas con estrofas estelares como:
“Y aquí de vacío girando
sola me quedo.
Cada cual quiere ser cada una:
no voy a ser menos:
¡Madrid, uno, libre, redondo,
autónomo, entero!
Así pues, han tenido que inventarse toda una propaganda, difundida hasta la saciedad al menos en el escudo y la bandera por políticos, cámaras de comercio, bancos, escuelas, universidades….con el objetivo de en, 25 años, borrar 9 siglos de historia castellana en Madrid e imponer deprisa y corriendo una nueva identidad totalmente desconocida hasta entonces por lxs madrileñxs.
Ello con el objetivo de seguir mintiendo sus privilegios políticos y económicos, mantener su unidad de mercado y evitar de esa forma un cuestionamiento político de la idea de España intentando crear en esa nueva comunidad autónoma un autentico caldo de cultivo ultra nacionalista y ultra españolista sin precedentes en la historia.
Dando una de cal y otra de arena, integrando los símbolos castellanos históricamente vinculados a Madrid para contentar a los sectores críticos, pero metiéndole un significado totalmente segregacionista y autonomista.
Conclusión :
Como conclusión vemos, pues, que Madrid ha sido históricamente y durante 9 siglos una provincia encuadrada dentro del marco territorial, político y cultural en Castilla.
Históricamente Madrid ha estado ligado a todos los procesos políticos de Castilla, desde su incorporación al reino castellano en el siglo XI, pasando por las guerras comuneras, las divisiones territoriales, el pacto federal, los proyectos castellanistas…siempre ha estado estrechamente vinculado a nivel popular con la idea castellana.
Culturalmente la identidad madrileña es profundamente castellana.
En su lenguaje castellano por excelencia.
En su folclore popular, en la música con las seguidillas, rondones, mayos, danzas, jotas…con las dulzainas, el arrabel, flauta, tamboril…usos musicales cultivados a lo largo de toda castilla y en los que en Madrid tiene amplia presencia en sus fiestas y costumbres populares.
En su gastronomía con los cocidos, sopas, gachas, quesos, rosquillas….
En su arquitectura, que aunque cada vez mas escasa por la enorme avalancha urbanística de la oligarquía capitalista para borrar todo rastro de costumbre popular, aun hoy se puede ver a lo largo y ancho de Madrid muestras claras y evidentes de una arquitectura madrileña profundamente castellana, con sus caserones, plazas, calles, corrales…de los cuales alguno rincón de Madrid ciudad, y pueblos de la periferia (Chinchon, Manzanares, Alcalá, Aranjuez, Colmenar, Sierra…) son buenos ejemplos de arquitectura y edificación típicamente castellanas, a lo cual el madrileñismo segregacionista únicamente puede aportar la cultura del cemento, ladrillo y hormigón
Como vemos, pues, la identidad histórica, económica y cultural de Madrid ha estado, esta y estará siempre ligada a Castilla como realidad histórica a la que pertenece y de la que de alguna forma nunca ha dejado de vincularse.
Por eso, a todxs los que interesadamente quieren desvincular a Madrid de Castilla para convertirla en su bastión económico, y político y mantener así su unidad política y de mercado, a todxs esos que nos ocultan nuestra verdadera historia e identidad y tratan de vendernos una realidad que no es nuestra, que nos ha sido impuesta por la burguesía neoliberal desde arriba…a todos ellxs, hoy más que nunca:
MADRID ES CASTILLA, PESE A LOS INTERESES DEL CAPITAL Y DEL ESPAÑOLISMO
[Campaña 2007 Yesca] Madrid es Castilla, pesa a los intereses del capital
Desde las organizaciones Propaganda de Guerra, Cuarto Mundo Activista y Yesca estamos desarrollando una campaña centrada, desde un punto de vista anticapitalista, en la reivindicación de Madrid como parte de Castilla, llamada “Madrid es Castilla, pese a los intereses del capital”.
Entendemos el Estado español como una administración plurinacional, una administración en la que existen un conjunto de pueblos, entre los cuales está el pueblo castellano.
Desde nuestras organizaciones defendemos la liberación social de todos los pueblos trabajadores, y reivindicamos la capacidad de ejercer los derechos que tienen esos pueblos por el mero hecho de ser tales, como por ejemplo el derecho a la autodeterminación. Pero creemos que previamente es imprescindible el reconocimiento de dichos pueblos.
Consideramos que no es suficiente afirmar en abstracto que se reconocen a los pueblos, sino que hay que ir más allá y llevar a cabo un reconocimiento a la práctica con posicionamientos concretos. Por eso reivindicamos que l@s madrileñ@s formamos parte del pueblo castellano, ya que Madrid es Castilla por razones socioculturales, lingüísticas, identitarias e históricas.
Entendemos que la consideración oficial de “no castellan@s” que tenemos l@s madrileñ@s por parte de las administraciones españolas y la promoción de dicha concepción por parte de estas, responde a sus propios intereses, esto son, a los intereses del sistema capitalista y por extensión a intereses centralista-españolistas, siendo las políticas del Estado español en Madrid favorables tanto a la pérdida de la identidad popular castellana como de concienciación social y al reforzamiento del sentimiento españolista, asegurando de está manera apoyos de la población madrileña para las políticas reaccionarias del poder a nivel estatal. Por eso creemos necesario que l@s madrileñ@s nos reafirmarnos como lo que somos desde una perspectiva revolucionaria, castellan@s, ya que es una manera de romper los esquemas del sistema político capitalista dominante.
Creemos que no es asumible el contexto que se vive tanto en Castilla en general y en Madrid en particular generado por el capitalismo; desarrollo industrial prácticamente exclusivo de la ciudad de Madrid, contrastando con la marginación de los pueblos y de otras ciudades castellanas que le rodean, fruto de la necesidad de una gran cantidad de castellan@s, entre otr@s, de ganarse la vida que se vieron obligados a emigrar al propio Madrid.
Esta situación de sobrepoblación de Madrid es aprovechada por el sistema capitalista en beneficio propio, manifestándose claramente por ejemplo en la especulación inmobiliaria y la explotación laboral que tiene que sufrir la clase trabajadora precisamente para acceder a una vivienda o para salir adelante, quedando claramente reflejada en los barrios madrileños típicamente obreros.
Entendemos la reivindicación concreta del reconocimiento de Madrid como parte de Castilla como una lucha justa, como una parte necesaria de una lucha general por la emancipación de los trabajadores de todos los pueblos del mundo, por el reconocimiento de esos pueblos y la justicia social, es por tanto una parte de la lucha contra el capitalismo.
¡Madrid es Castilla, pese a los intereses del capital!
Propaganda de Guerra.
Cuarto Mundo Activista.
Yesca.


















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