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DOCUMENTOS DE IZCA Y LA UPC INTRODUCIENDO AL PACTO FEDERAL CASTELLANO

TEXTO DEL PACTO FEDERAL CASTELLANO (.doc)

INTRODUCCIÓN AL PACTO FEDERAL CASTELLANO POR LA UPC (1991)(.doc)

LA CASTILLA QUE QUEREMOS (IZCA 2010)

Son muchos los momentos de la historia que nos empujan cada día a seguir luchando por un futuro muy distinto para los pueblos y ciudades de Castilla, de Norte a Sur y de Este a Oeste.

En 1869, surge el Pacto Federal Castellano, precedido de importantes movilizaciones, como la habida en Valladolid con más de siete mil personas de aquella época.

El Pacto Federal Castellano  es un documento gestado en los albores de la I República que supone, para el castellanismo de izquierdas de nuestros días,  un punto de inflexión de nuestra historia.

Mientras se formula una propuesta de gran calado, que permite la articulación política federal de Castilla, se gesta el I período republicano. ¿Casualidad?   La historia de las llamas comuneras siempre es coincidente en el tiempo con los momentos álgidos de la historia de la lucha de clases en la península. Posteriormente, durante la guerra contra el fascismo de 1936, la memoria comunera tuvo incluso organización militar, formado por 2000 milicianos (El Batallón de los Comuneros) en la defensa del Madrid antifascista.

Castilla en cambio, como ya hemos señalado en anteriores trabajos, estuvo completamente ausente del llamado proceso de “transición” y hoy pagamos los platos rotos de aquel trágico error.

El nacionalismo español tiene para Castilla reservado el papel de cementerio nuclear, el ladrillo y los contratos basura son la ley imperante, especulación y  destrucción del territorio, el caciquismo y los grupos de poder, la corrupción masiva, la alienación embrutecedora de los medios ….. y las castellanas y castellanos carecemos de herramientas propias suficientemente articuladas para la defensa de nuestros intereses de clase.

El Pacto Federal Castellano, suscrito en 1869, es de una gran utilidad para construir el proyecto comunero del siglo XXI, en alianza con los sectores más conscientes de nuestra tierra.

Es necesario reivindicar y ser conscientes de nuestra historia, como pueblo castellano, ejercicio que tambien ha de hacerse desde el movimiento republicano:

Por un lado, la necesidad de reconocer y tener en cuenta  Castilla en relación a la republica.  Tenemos el hecho del Pacto Federal Castellano o la decisión consciente  de añadir el morado como una de las franjas de la bandera – la que específicamente le diferencia-, en honor a los comuneras/os y como símbolo de progresismo.

Por otro lado, la necesidad de dotar de contenido a la lucha antimonárquica, en torno a la cuestión de clase, a la de género y tambien la nacional, donde los pueblos deben ser protagonistas, y el nuestro, Castilla, no puede volver, de nuevo, a estar ausente como sujeto político.

Hay una responsabilidad por parte de los y las  republicanos de hacer frente al proyecto españolista hacia Castilla, así como hacia el resto de pueblos que están bajo jurisdicción del Estado español.

Pero también, además de por principios revolucionarios,  debemos de dotar de fuerza al movimiento antimonárquico,  permitiendo la confluencia, en la lucha común contra la monarquía,  de los movimientos de construcción nacional, en algunos de los cuales es donde más desarrollados están los movimientos populares, así como saber integrar a las distintas tradiciones revolucionarias: socialistas, libertarias, comunistas, autonómos, antifascistas.

Frente a la monarquía borbónica de 1978, la partición de Castilla en 5 comunidades autónomas y la imposición del neoliberalismo capitalista….

LAS COMUNERAS Y COMUNEROS DEL SIGLO XXI REIVINDICAMOS

La elección democrática de la forma de estado, entre monarquía y república, como un primer paso en la democratización necesaria del estado español.

El derecho de Autodeterminación concebido no como un mero instrumento jurídico legítimo, sino también como una práctica cotidiana de una conciencia social plena, enfrentada a la opresión de clase, nacional y de género, además de cómo una herramienta de autoorganización de poder popular. Y desde la soberanía de cada pueblo, defender y ejercer la solidaridad internacionalista

La reordenación del territorio castellano teniendo LA COMARCA y no la provincia, como eje de la vida social, económica y política.  Ello permitiría un desarrollo con la participación de la población, ejerciendo la democracia directa y generando un modelo  en armonía con el territorio, que dinamice tanto el medio rural como el urbano, evitando tanto el despoblamiento y nuclearización del campo como la masificación de la ciudad.

Generando una economía de proximidad, experimentando formas cooperativas y colectivas de dinamizar el territorio de un modo ajustado a las características concretas de La Comarca, recuperando formas de propiedad comunales e instituciones populares como el Concejo Abierto, para tener un territorio sostenible ecológicamente y radicalmente democrático.

El Castellanismo políticamente organizado lucha por el reconocimiento de Castilla como nacionalidad histórica, soberana de sus propios recursos y decisiones, dentro de un marco territorial de libre federación comunera de las cinco comunidades autónomas en que hoy está dividida nuestro territorio ( Castilla y León, La Rioja, Cantabria, Madrid, Castilla La Mancha).

La relación con el resto de pueblos BAJO JURISDICCION del Estado Español debe establecerse de igual a igual, sin imposición ninguna y respetando las decisiones soberanas de las y los habitantes de dichos territorios.

Sabemos que existen otros proyectos políticos con una definición territorial diferenciada, lo cual no es contradictorio con el desarrollo de nuestra propia propuesta, que hunde raíces en nuestra  historia y que tiene como eje fundamental la soberanía del común sobre los propios recursos y decisiones, así que serán las gentes que habitan las diferentes comarcas quienes tengan la última palabra sobre la configuración territorial y las distintas opciones existentes.

La falta de articulación política de Castilla y la ausencia de una voz propia, singularmente castellana, es un elemento imprescindible para el desarrollo del nacionalismo reaccionario español, el mantenimiento del actual Estado de Cosas y por supuesto, del actual Bloque Dominante.

Las comuneras y comuneros del siglo XXI afirmamos que no solo es necesario sino que además es posible un cambio de sistema económico, productivo, social y político a medio plazo y nuestras energías van encaminadas en esa dirección, trazando complicidades con el resto de organizaciones, acumulando fuerzas y construyendo espacios de encuentro.

Por eso nos reafirmamos en la necesidad de seguir construyendo la Castilla soberana que lucha por la justicia social.

El resto depende de ti.

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